Digamos que esto es una reinauguración, o que hubo una revelación, sino muchas, que me han hecho cambiar mi manera de focalizarlo todo. Cuando uno ve a su héroe desvanecerse antes de tiempo, cuando pierdes de verdad la perspectiva, quizás, y solo quizás, tienes una nueva razón de vivir. De veras siempre me he considerado más astuto que muchos de los que me rodean ( Más por orgullo que por cualidades se puede llegar a pensar) Pero Él siempre fué el precursor, el maestro, el cerebro de la bestia; por mucho que intentara innovar, Él ya había colocado la bandera del pionero antes que yo. Probablemente desistí de ganarme su respeto siendo como Él, y escogí mi propio camino; yo me asenté, empecé una vida más madura de la que yo mismo necesitaba… escogí caminar acompañado por la vida, mientras que mi padre escogió hacerlo solo, a su manera, prestidigitando mentes, engañando corazones e incluso a si mismo. El día en que desapareció descubrí que aunque durante un tiempo no aprobaba lo que mi padre hacía, yo soy lo más parecido a él que hay, y que habrá. Mi primera premisa era quedarme solo, ella, desde hacía tiempo se había convertido en una especie de peso que yo no era capaz de soportar, y sabiendo lo que yo iba a empezar a hacer, no era justo para ella, ni para mi. Ahora bien, el comportamiento errático que desarrollé después digamos que fue bastante bien… Hasta que llegó el día en el que la vida me demostró, que hay ligas y ligas, y Él era un profesional, y yo aún una promesa… El golpe fue duro, y al mentón, la coraza que me protege de incursiones enemigas se vino abajo solo medio segundo y me vi KO y contra las cuerdas… Aún así, en mi fuero interno tengo la premisa de cambiar, y este combate espero que se alargue, y ojalá acabe bien, aunque una canción de Mick Jagger dice que “los viejos hábitos son difíciles de matar” así que, espero tener tiempo suficiente.
J.M. 6-10